
Aquí en el mar, las noches se visten de fantasías…
Llegan los aromas vestidos de fantasmas que reclaman con furia sus voces,
y tu recuerdo se cobija bajo las siluetas de brumas silentes,
para disfrazarse de la furia intensa,
de oleajes desnudos de tranquilidad,
de vaivenes exclusivos en su entorno,
para contonearse en la nostalgia de un sueño que te piensa…
Llegan los aromas vestidos de fantasmas que reclaman con furia sus voces,
y tu recuerdo se cobija bajo las siluetas de brumas silentes,
para disfrazarse de la furia intensa,
de oleajes desnudos de tranquilidad,
de vaivenes exclusivos en su entorno,
para contonearse en la nostalgia de un sueño que te piensa…
Es la necesidad, morada en sus orillas, la que te clama…
como tu presencia se viste de mi mente,
así son los recuerdos de esta noche pasajera,
obsequiada y reconstruida en los sueños de inclemencia e inconstancia,
de fantasías sin tiempo,
donde te amo.
Anoche fuiste un sueño en la tristeza de lo incierto…
Y he llegado hasta aquí, contigo,
¡Carente!...
¡Necesitado!...
Con la ilusión a cuestas y vacío con tu ausencia,
para rescatarte entre recuerdos y suspiros,
entre melancolías que se abrazan a mi alma,
mi Virgen de los sueños,
desesperada…
Habitas en lo que es tan nuestro,
en el sagrario que se torna corazón para dos cuerpos,
donde libres y desnudos la libertad se nos torna pasajera,
cuando se puebla de luz la mirada,
con nuestra presencia,
donde se ama…
Es el corazón el estallido furioso de la necesidad…
el convocar la nostalgia de un encuentro que nunca llega,
para quedarse contigo por un momento,
mientras se consume el tiempo en tu presencia…
Aquí estoy sumergido entre anhelos y necesidades…
entre búsquedas y silencios
me torno rostros pasajeros que vienen y marchan,
aquella avecilla –por ejemplo–,
que se detiene en la mirada con la sutileza de un silencio que me habla…
O, aquel árbol que aguarda su primavera,
para vestirse consigo mismo del color de su alma,
tras renacer nuevo,
después de la larga espera en donde aguarda su esperanza…
Aquí estoy, mi Virgen de los sueños,
necesidad y nostalgia,
con el alma intacta de sentimientos que no conoce…
Una tristeza se desborda en la mirada,
y el interior un llanto que estalla en los ojos,
desde los que escapa,
mientras se recrea en la distancia de un mar que yace sin calma,
vestido de recuerdos,
de desesperanzas…
y el interior un llanto que estalla en los ojos,
desde los que escapa,
mientras se recrea en la distancia de un mar que yace sin calma,
vestido de recuerdos,
de desesperanzas…
Aquí estoy mi Virgen de los sueños…
Con la nostalgia abrigada entre humos de cigarros,
entre recuerdos inciertos que se cohíben entre cervezas,
y con el silencio herido en el alma…
¡Vaciedad del interior que se graba contigo!
Hasta la espera presurosa que reniega sin calma.
Aquí estoy…
Necesidad incierta de lo prohibido…
Desvelo de noches sin ti ante la espera que yace en la inconciencia…
Anoche naciste en la fantasía de ser virgen o mujer…
¡vestida de sueños!
¡abrigada de nostalgias!...
Ahora mi alma es rostro de primavera,
en el que te quiero y pienso,
tras sentirte sin amarte,
-aunque no lo quiero-,
en la libertad de un sueño en donde renaces siempre nueva…
¡Silente!
¡Mujer sin tiempo!¡Sin desvelo!

1 comentario:
Ismael, mi querido Isma.
Todos tus poemas son maravillosos, dejas el alma y el sentimiento en pos de tu amor. La tristeza invade tus letras, pero ellas mismas se apoderan de tu alma forjandola, y creando en ti, un hombre nuevo.
Te quiero Is. Te quiero mucho
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